18 ene. 2011

Feliz por decisión propia


Hoy crucé caminos con un hombre alto, delgado y sonriente en la calle, camino de regreso a casa.

El hombre me sonrió cuando le miré, y dijo:

- "Hola, ¿cómo está?"

- "Yo estoy..OK...", le contesté, mientras que un flash de mi día hasta entonces vino a mi mente; había odiado por completo el día, empezó bastante mal con algunos problemas domésticos, los cuales luego aumentaron, elevando mis niveles de irritación más allá de las palabras. Sin embargo, eso no acabó con mis modales, entonces le pregunté;

- "¿.. Y usted?"

- "Bien, bien, los semáforos me han dado solo luces verdes todo el camino, fue un largo día y bastante caluroso, pero fue bueno, así que estoy feliz", respondió, mientras caminabamos juntos. Entonces le dije;

- "Eso es bueno, de seguro ha de ser una buena señal", él sonrió y volvió a mencionar lo caluroso y largo que fue el día, mientras yo pensaba en mi oficina sin ventana, y recordaba que no habia tomado un descanso en todo el día, entonces realmente no sabía si hubo mucho sol o no, si había sido un día caluroso o no, así que le pregunté;

- "¿Que hace?, ¿en qué trabaja?" y levantó un brazo y me mostró una caja de lustra-botas que llevaba, estaba pintada de blanco y con pintura negra tenía escrito el nombre que decía: "Happy by Choice (Feliz por decisión propia)", le dije:

- "Hey, ese es un buen nombre", él sonrió y dijo:

- "Yo elijo ser feliz"

Nuestra pequeña conversación continuó al cruzar la calle y luego en la esquina nos separamos, pero no sin antes intercambiar unas palabras más;

- "Tiene que venir y traerme unos zapatos cuado pueda", a lo que respondí:

- "Seguro, ¿donde lo encuentro?"

- "555 Ocean, fuera del Banco US. y Fedex", me respondío, en realidad era justo detrás de nosotros, solo una calle más abajo.

- "Ya sé donde está, tal vez nos vemos entonces, que pase una buena noche" le dije,

- "Pase usted una muy buena noche, que Dios la bendiga"

En realidad Apesta cuando las cosas no funcionan exactamente como uno quiere, y cuando uno las quiere, pero me doy cuenta que no es razón suficiente para dejar que arruine un día perfectamente normal.

No me había dado cuenta que los semáforos estaban casi todos en verde, olvidé notar la agradable brisa fresca que sopla aquí junto al mar.

En realidad no puse atención cuando antes de salir de la oficina de mi colega me dijo: "Bien hecho, has hecho un buen trabajo hoy".

¿Y qué si hoy algunas cosas no funcionarom exactamente como yo quería, justo cuando yo quería?, ¿y qué si me molesté tanto que ni siquiera me tomé un descanso?, como si me hubiera estado castigando por algo que estaba totalmente fuera de mi control.

Qué tremenda estupidez. ¿Por qué debería sentime de cualquier otra forma que no sea simplemente feliz?

Ese hombre me recordó todas esas cosas que sé, pero que a veces tiendo a olvidar.

El día no ha terminado todavía, así que antes de que se vaya, sólo quiero decir: ¡¡¡YO ELIJO SER FELIZ!!!

Y, por si llegan a pasar por #555 Ocean Boulevard en Long Beach, tal vez quieran pasar a darle brillo a sus zapatos.